Los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) aprobaron este lunes en Bruselas, nuevas sanciones contra Irán.
Las sanciones -en respuesta al programa nuclear iraní- incluyen prohibir la inversión en la industria petrolera y gasífera de Irán.
Igualmente contemplan restricciones de inversión en los sectores comerciales, de servicios, financieros y en el transporte.
Los titulares refrendaron así la cuarta ronda de sanciones contra Teherán adoptada en junio por Naciones Unidas.
"Tenemos un conjunto de sanciones completas", dijo Catherine Ashton, la alta representante de Política Exterior y Seguridad Común de la UE, dijo antes de que los ministros aprobaran las sanciones.
Ashton destacó que los 27 miembros del bloque comunitario "trabajaron juntos" en la elaboración del paquetes de sanciones.
Industria energética
Los países occidentales temen que el programa de energía nuclear iraní oculte el intento de obtener armas atómicas.
Irán dice que su programa nuclear tiene fines pacíficos.
De acuerdo con el editor de la BBC para temas europeos, Gavin Hewitt, funcionarios califican las decisiones como "de alguna forma las sanciones de mayor alcance adoptadas por la UE en contra de un país".
Las medidas están dirigidas contra el petróleo y el gas iraní, que es la columna vertebral de la economía de Teherán.
La exportación de equipos esenciales y la tecnología para la refinación, exploración y producción de gas natural queda prohibida, agregó.
Asimismo, se prohíben nuevas inversiones europeas en sectores importantes de la economía iraní.
Hewitt añadió que también se decidió inspeccionar buques en caso de que se sospeche que transportan material ilegal.
El objetivo de todas estas medidas es lograr que Irán abandone su programa de enriquecimiento de uranio.
Sin embargo, existen -como sucede a menudo- señales mixtas procedentes de Teherán, dijo Hewitt.
El presidente iraní, Mahmoud Ahmadineyad, le advirtió a la UE no le imponga sanciones unilaterales a Irán.
Ahmadineyad dijo a la UE que se podría "arrepentir" si se materializan las nuevas sanciones contra su programa nuclear.
"Cualquiera que adopta medidas contra Irán (...) debe saber que tendrá una rápida respuesta. La experiencia muestra que la reacción iraní provoca arrepentimiento", señaló Ahmadinejad este domingo.
Mientras el mandatario hacía estas declaraciones, su ministro de Relaciones Exteriores, Manoucher Mottaki, desde Estambul, mostraba la disposición de su gobierno a retomar las negociaciones con la UE sobre su programa nuclear.
El canciller turco, Ahmet Davutoglu, tras reunirse con Mottaki y su homólogo brasileño, Celso Amorim, confirmó que Teherán pretende volver a la mesa de negociaciones con la UE "inmediatamente después del Ramadán", mes sagrado para los musulmanes.
Davutoglu adelantó además que este lunes Teherán enviará una carta a la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) para iniciar conversaciones "técnicas" sobre la implementación del acuerdo de intercambio de combustible nuclear.
Según ese acuerdo, Irán se compromete a enviar 1.200 kilos de uranio de bajo enriquecimiento a Turquía, a cambio de uranio altamente enriquecido en Rusia y Francia.
Según indicó Hewitt, existen señales de que los iraníes podrían sentarse a dialogar en septiembre.