LA PAZ (AFP) - El presidente boliviano, Evo Morales, anunció el miércoles la confiscación de un tercio de las acciones de la principal cementera del país, Fancesa, que estaban en posesión de Samuel Doria Medina, candidato de centroderecha en las últimas presidenciales.
"Esta mañana aprobamos el decreto supremo que tiene por objeto recuperar para el gobierno autónomo departamental de Chuquisaca las acciones" en la Fábrica Nacional del Cemento (Fancesa), proclamó Morales en un acto público en Sucre, capital de Chuquisaca.
La gobernación de Chuquisaca (sudeste del país) fue propietaria de ese 33,34% hasta 1999, cuando le fue vendido a Doria Medina en el marco de una política de privatizaciones.
Doria Medina es también propietario de una cadena de comida rápida con franquicia de Burger King, y jefe de la Unidad Nacional (UN), un partido de centroderecha con minoritaria representación parlamentaria.
El mandatario no precisó si habrá una indemnización, mientras que el empresario Doria Medina no emitió ningún comentario por el momento.
"Lo que corresponde al pueblo es para el pueblo, a partir de este momento vamos a tomar el control correspondiente de Fancesa que es del pueblo y para el pueblo", manifestó de su lado el gobernador de esa región, Esteban Urquizo, afín al gobierno de Morales.
El analista independiente Carlos Cordero, sociólogo y profesor de la estatal universidad San Andrés, estimó que la medida fue tomada por Morales "porque es el dulce para el ciudadano, es decir que la riqueza que iba a manos privadas ahora será para el pueblo, pero el gran desafío es que las empresas mantengan eficiencia".
Desde el punto de vista político, la expropiación "descalifica a alguien como Doria Medina, que era potencial candidato a la presidencia".
En las elecciones de 2009, el empresario del cemento recogió apenas el 4% de los votos, frente al 64% de Morales, quien fue reelecto por cinco años.
Hasta que Urquizo, su aliado político, no logró el poder en la región, Morales no había podido visitar Sucre, donde era resistido por las anteriores autoridades regionales de derecha, a raíz de choques en 2007 entre civiles opositores y la policía que arrojaron un saldo de tres muertos y centenares de heridos.
Poco después, en 2008 se registraron en Sucre violentos hechos de xenofobia contra los indios quechuas, que son leales al mandatario.
Ahora, con la expropiación de las acciones, el gobierno de Chuquisaca recibirá un ingreso adicional de 4 millones de dólares, dijo Morales.
El resto de las acciones de Fancesa se mantendrán en poder de la Alcaldía de Sucre (33,33%) y de la universidad estatal San Francisco Xavier (33,33%).
Fancesa facturó por ventas entre enero y marzo de este año la cifra histórica de 530,29 millones de bolivianos (61 millones de dólares), superando en un 11.9% el registro de similar período del año anterior.
Desde que asumió el gobierno en 2006, Morales nacionalizó en diferentes fechas los recursos hidrocarburíferos, empresas de gas, electricidad, telecomunicaciones y fundidoras de minerales, pero también inició procesos de confiscación de tierras especialmente a sus opositores con el argumento de que "la tierra es de quien la trabaja".
Doria Medina está asociado con la firma mexicana Grupo Cementos de Chihuahua (GCC), que posee el 47% de las cuotas de la firma Sociedad Boliviana del Cemento (Soboce). No está claro si Chihuahua tiene acciones en la empresa afectada por el gobernante Morales.
Soboce administra otras cuatro plantas de cemento, además de Fancesa, según datos de esa compañía.
El gobierno anunció en mayo de este año que Bolivia destinará un máximo de 1.000 millones de dólares para indemnizar a todas las empresas extranjeras, entre ellas inglesas, francesas, españolas e italianas, que fueron nacionalizadas desde entonces.