NUEVA YORK (Reuters) - La confianza del consumidor estadounidense cayó en julio a su nivel más bajo desde febrero debido a los temores respecto al mercado laboral, poniendo de manifiesto la lentitud del camino hacia la recuperación.
El instituto Conference Board, un grupo industrial, dijo que la confianza del consumidor empeoró este mes al igual que sus expectativas sobre la facilidad de encontrar un empleo.
El instituto dijo que su índice mensual sobre la confianza del consumidor cayó hasta 50,4 desde un dato revisado al alza de 54,3 en junio, reportado inicialmente en 52,9.
La mediana de previsiones de los analistas consultados por Reuters esperaba una lectura de 51,0 en julio.
"Ha habido bastantes vientos en contra, el estímulo fiscal está llegando a su fin, la situación europea sin duda tuvo un impacto en la confianza del consumidor y los inventarios están teniendo un comportamiento más normal", dijo David Sloan, economista de 4Cast Ltd en Nueva York. "Pero claramente el gran problema para los consumidores es el empleo", agregó.
Los precios de los bonos del Tesoro redujeron sus pérdidas y las acciones en Wall Street recortaron sus ganancias tras el dato de confianza del consumidor, ya que los inversionistas compraron activos seguros.
"Los temores sobre las condiciones empresariales y el mercado laboral están planteando una sombra sobre los consumidores que probablemente no se irá hasta que el mercado laboral mejore", dijo Lynn Franco, directora del centro de investigación del consumidor de Conference Board.
Un segundo informe del martes mostró que los precios de las casas unifamiliares en Estados Unidos subieron más de lo esperado en mayo, reflejando las fuertes ventas durante la primavera boreal alentadas por un crédito fiscal que expiró el 30 de abril, reportaron Standard & Poor's/Case Shiller.
Mayo es un fuerte período para la venta de viviendas, dijo S&P, y los compradores que se apresuraron para firmar sus contratos antes del 30 de abril aún tienen hasta el 30 de septiembre para cerrar sus préstamos.
Sin embargo, los precios de las casas han estado contenidos durante los últimos siete meses, y es poco probable que repunten desde sus mínimos por el futuro previsible, dijo S&P.
"Para mí, una recaída es otra recesión antes de que nos recuperemos de esta recesión (...) La probabilidad de este tipo de recaídas es de más de un 50 por ciento", dijo Robert Shiller, profesor de economía de la Universidad de Yale y uno de los encargados del indicador.
El índice compuesto sobre los precios de las viviendas en 20 áreas metropolitanas del país subió un 0,5 por ciento en mayo en términos ajustados por estacionalidad.
Los analistas consultados por Reuters esperaban un alza del 0,2 por ciento tras un aumento revisado al 0,6 por ciento en abril.
Sobre una base no ajustada estacionalmente, los precios treparon un 1,3 por ciento en mayo, tras el avance del 0,9 por ciento en abril. Este fue el segundo mes seguido en terreno positivo, tras anotar declives en los seis meses anteriores.
El índice para las 20 ciudades anotó un avance del 4,6 por ciento en mayo en comparación con los niveles de precios de hace un año, dijo S&P.
Con el repunte reciente, los precios siguen acumulando una caída del 29,1 por ciento frente a sus niveles máximos de cuatro años atrás. Un nivel récord de viviendas embargadas evitaría un fuerte repunte en los precios en el corto plazo.
"Si bien el informe de mayo en una primera mirada parece positivo, un vistazo más amplio a los niveles de precios del último año aún no indica que el mercado inmobiliario esté en una recuperación sostenida", dijo en un comunicado David M. Blitzer, presidente del comité de Standard & Poor's responsable del índice.
Las ventas de casas nuevas en junio aumentaron un 23,6 por ciento, pero se mantuvieron en su segundo nivel más bajo desde que el Departamento del Comercio comenzó el registro en 1963, mostraron datos del lunes.
El elevado desempleo y los recortes salariales están manteniendo alejados del mercado a una serie de compradores potenciales.
Se espera que el Gobierno reporte el viernes que el crecimiento del Producto Interno Bruto se desaceleró a una tasa anual del 2,5 por ciento en el segundo trimestre desde el 2,7 por ciento alcanzado en el primer trimestre.