Caos, quejas y dudas en sexto día de cierre del espacio aéreo británico
(EFE).- El sexto día de cierre casi total del espacio aéreo británico acrecentó la situación de caos en el Reino Unido, a donde tratan de regresar aún decenas de miles de personas mientras se suceden las quejas de quienes consideran excesivas las restricciones impuestas al tráfico de aviones comerciales.
La llegada de más ceniza a los cielos de las islas británicas, después de que el volcán islandés diera un breve respiro en la tarde del lunes, acabó con las esperanzas de las aerolíneas de volver a volar hoy con normalidad y sólo un puñado de aviones en el norte de Inglaterra, Escocia e Irlanda de Norte pudieron despegar.
Tras conocer la previsión de la Oficina Meteorológica, que indica que el viento sigue empujando la ceniza hacia el Reino Unido, el Centro de Control del Tráfico Aéreo (NATS) mantuvo las restricciones para el resto del país hasta las 00.00 hora GMT del miércoles.
El NATS actualizará su evaluación a las 20.00 hora GMT de hoy.
Desde el Gobierno, el primer ministro, Gordon Brown, y el ministro de Transporte, Andrew Adonis, insistieron en que cualquier decisión se tomará tomando en cuenta la seguridad de los pasajeros y en que no habrá una reapertura precipitada del espacio aéreo pese a las presiones ejercidas desde diversos sectores.
Esas presiones llegaron por ejemplo del alcalde de Londres, Boris Johnson, que expresó su preocupación por que las restricciones sean "indefinidas" y se preguntó "si existe la certeza absoluta de que la decisión inicial de cerrar el Reino Unido a la aviación comercial fue la correcta dado el nivel de riesgo existente".
Johnson cuestionó también la capacidad del Gobierno de revisar esa primera decisión y pidió escuchar a los expertos.
"Las declaraciones que estoy escuchando desde el sector de la aviación es que están acostumbrados a volar en zonas de volcanes y que conocen bien los riesgos asociados a una columna de ceniza volcánica", declaró el alcalde de Londres.
Johnson manifestó que "si realmente es imposible volar y seguimos teniendo ante nosotros este periodo impredecible de actividad volcánica en Islandia", entonces habrá que "establecer planes a largo plazo" y replantearse incluso el actual modelo de aviación.
En las últimas horas fueron muchos los residentes en el Reino Unido que lograron regresar vía marítima, después de largos viajes desde distintos puntos del mundo, pero fueron muchos más los que todavía buscaban rutas alternativas para volver a casa.
La armada británica empezó a repatriar a ciudadanos y el buque HMS Albion zarpó de Santander (norte de España) con 800 personas a bordo -500 militares que regresaban de Afganistán y 300 civiles-, mientras el Gobierno trataba de coordinar desde diversos aeropuertos de España el regreso en autobús del mayor número de personas.
No obstante, los medios británicos recogieron las quejas de numerosos ciudadanos que aseguraron que carecen de información y de apoyo por parte de las autoridades consulares de su país.
Un crucero de lujo también zarpó de Southampton (sur de Inglaterra) con dirección a Bilbao (norte de España) para recoger a viajeros, mientras que Eurostar, la línea de tren que une Londres con el continente, y los ferrys que realizan esta misma ruta reforzaron sus servicios para acelerar las repatriaciones.
Pero el Foreign Office, el Ministerio británico de Exteriores, advirtió de que "dado el alto número de personas afectadas, pasarán semanas antes de que todo el mundo haya podido ser repatriado".
El ministro de Exteriores, David Miliband, recomendó a las personas afectadas que presionen a las aerolíneas con las que han viajado para que les garanticen el alojamiento y la comida.
Los esfuerzos se coordinaron con tour-operadores como Thomas Cook, cuyo presidente, Manny Fontenla-Novoa, urgió al Gobierno de Londres a trabajar con el resto de Ejecutivos europeos para "normalizar cuanto antes el tráfico aéreo" en el continente.
Las limitaciones al tráfico aéreo causaron del mismo modo problemas a quienes quieren salir del país, como los aficionados de los dos equipos ingleses que juegan el jueves en las semifinales de la Liga Europa, el Liverpool y el Fulham, que emprendieron largos viajes para llegar a tiempo a Madrid y Hamburgo, respectivamente.
Aunque los meteorólogos no esperan un cambio de viento que impulse la ceniza hacia el Ártico hasta el fin de semana, algunas aerolíneas expresaron su intención de empezar a operar a partir del mediodía del miércoles, incluso en los aeropuertos de Londres.
British Airways (BA) permitió en las últimas horas la salida de 12 vuelos de larga distancia, procedentes de Asia y América, que deben llegar a territorio británico en las primeras horas del miércoles y que, si finalmente no pueden aterrizar en Londres, serán dirigidos hacia otros aeropuertos nacionales y europeos.
|